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martes, 2 de diciembre de 2008

Tu boca

Una densa prisión de aurora y bruma,
un puñal de silencios afilados,
una alcoba de alientos y de espuma,
un humedal de vuelos empapados,

un lento ocaso hecho de pluma,
una niebla de espejos desbocados,
una gacela en celo de su puma
transida y vulnerada por los prados:

daga, celda frutal, garza, paisaje,
todo mora en tu boca embravecida,
poniente, nube, albor, dulce brebaje.

¡Y por cobrar al fin tan alta herida
usé de lazo el beso, su oleaje,
dejando encarcelada allí la vida!

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Yo conocí en tus ojos

Yo conocí en tus ojos
la exactitud glacial del fuego
prisionero
de lágrimas tejidas
en una red de negras amapolas.

Me mirabas, dibujando
vuelo en el viento y escribías
en la humedad borrosa de mi alma.
Allí se adormecieron
la luz calladamente,
la sombra recostada
en tu febril caligrafía.

Ahora corona su desvelo
esta copa en aliento y en deseo
de tus labios,
de su fruto, su bosque, su oleaje.
Embriágate de ella, 
de miel, de vino, hechizos
en oscuros panales preservados.

¡Si solo te devuelvo
líquida la pureza de tu llama,
recobradas
las alas, libres, de tu voz y de tu nombre!

Regresan a tu boca
alegremente,
como aves a la primavera rebrotada.


martes, 30 de septiembre de 2008

De tu boca

    
 
Es de tu boca ahora
el espacio, el aroma
la quietud dibujada, o el silencio.
De tu boca.

Puedo escribir sabor, o fruto,
barro encarnado en sombra dulce,
no es difícil decirlo,  recobro entonces
la habitación oscura, los labios mismos
embriagados.

Todo es de tu boca. Todo
lo que escribo; cómo trepa,
cómo se enreda en labio 
la memoria
ávida de palabras y de cumbre,
ávida 
de tu boca.