lunes, 3 de agosto de 2009

Infectado de ti

Siento la boca dormida, como un nido
vacío, como un vaso
sucio y sediento. Y una marea
de tinta espesa y codiciosa
moja todo el papel de auroras muertas,
de recuerdos bastardos y negruzcos.

Y me infecta tu amor, como una larva
que fermenta en su ciega podredumbre.
Quiero beber de nuevo
la muerte ávidamente de tus labios,
la eternidad de hierro del olvido,
el agua oscura de tu sexo
tibio y sedoso.

miércoles, 29 de julio de 2009

La fatiga dulce de decirte

Voy a dejar tu amor, como una herida,
escrito en la república del viento,
en las lagunas negras de la muerte,
en la tierra fecunda de tu ausencia.

Voy a sembrar tus labios en cien labios,
tus ojos en mil ojos, porque beban
tu luz y tantos besos, desbordados
en la voz labradora de quererte.


Qué azulada la sed de tanto amarte
me llega por las venas lentamente
a la morada triste del latido.

Y qué roja, del pálpito a la boca,
se desboca en el surco y la palabra,
en la fatiga dulce de decirte.

miércoles, 22 de julio de 2009

Llegeix-me en veu alta

¿Hi posaràs només, amor,
l'embolcall llis i tebi del silenci
per sobre d'aquests mots
mentre espurnegen els teus ulls
encuriosits per les petjades de les lletres
sobre la freda neu lluent de la pantalla?
¡Fóra tan dolç que dels teus llavis
plogués llur so, fecund i sorollós,
tal la munió d'estels que claven
els crits d'agulles lluminoses
a la pell fosca de la nit callada!
Escric i les paraules, dòcils,
estenen la petita nuesa dels seus cossos;
sembla que sentin tremoloses
desig per la carícia humida
dins la teva boca. O quin deler
d'amar-te! Tanmateix sia ara d'amagat
darrere del mutisme d'aquests mots,
encara no nascuts, no humitejats
pel plor feliç i dolç que el teu petó profund
va fondre vivament  dins meu per sempre més,
el primer cop, aquell matí de foc,
de triomf, que vas venir per fi, recorda, sí,
fins l'escalfor curosa dels meus llavis.

miércoles, 15 de julio de 2009

Incienso

Este silencio se consume
quemando lentamente.
De su incienso se eleva
poco a poco una danza de perfume
que impregna el aire seco.
Voluptuosamente,
el humo esculpe: tu cadera
que gira, tus senos
lentamente, dulcemente,
bebidos por mis labios.
Y qué abrupto y hermoso
que finalmente
inunden el espacio
los gemidos que estallan,
y aprietes en mis manos
todos los sueños que apuramos
como un vino esperado
por tanta sed de amarnos,
cuerpo a cuerpo.
Este silencio y esta sombra.
Esta memoria llena y pura. Limpia
como un altar.
Como una nube
de luz y de deseo.

jueves, 9 de julio de 2009

Plegaria de discípulo

Ah, tu boca, palacio de la hondura,
reino de la humedad dulce y precisa,
no sé negarte con palabras negras
pues la luz de besarte me desborda.


Pon de nuevo en mis labios el silencio
incendiado de golpe en tu saliva,
fuego griego de menta naufragada,
niebla densa de llama y de gemido.


Por el oscuro torso de la noche
trepa la sombra y busco traicionarte
con un beso de sal en la mejilla.


Pero grito tu nombre y calla el gallo,
y voy preso al calvario de abrazarte,
de morir en la cruz de tu memoria.

martes, 16 de junio de 2009

Dentro de mí, tu voz

Dentro de mí tu voz
extiende su eco.
Dentro de mí,
todo es espacio,
para su vuelo.

Dentro de mí, tu voz
a menudo, mi amada,
calla a destiempo.

Trenza secreta
de palabras de cielo
que me iluminan
todo el silencio.

Y aún no despierto.
Y está tu voz
dentro de mí,
dentro, mi amor,
como tu cuerpo.

jueves, 11 de junio de 2009

Amor de tu cuerpo

Eres sombra y cristal en promesa desnuda,
eres sal y silencio, manos de luz hundida.
Te rebosa la noche
cobijada en tu cuerpo
por los ojos oscuros sus cumbres de estrella.
Soy espuma de ausencia,
voy a sembrar mi voz hecha de espada,
a excavar la oscuridad sencilla y dócil,
a poblar tu deseo de caricias metálicas,
de voces que te usurpen
los recuerdos callados.
Pondré en tu piel amarga
un incendio de dátiles,
una canción de luz envenenada,
un tálamo cautivo de besos escarpados.
Doce puertas de agua, doce lenguas de fuego
nimban el paraíso de tu sexo invadido.
Y en tus senos la muerte lentamente
se deshoja de su ciencia
como un árbol maldito. El tiempo vivo
erige su final en las rosas
dulces de tus pezones. Oh mi amada,
de cuevas de leones, de azucenas,
de sevicias de diosas exaltadas,
eres la luz que derramas en mis labios,
el orgullo perenne de tus besos oscuros.

Cada voz

Cada voz que recuerda tu voz ahora perdida
me trae de nuevo el aura de tu palabra llena,
cada espejo parece que busque tu sonrisa
para prender deseo en el reflejo de mi boca.

Solo puedo sellar la memoria de oírte,
el recuerdo que asciende de tus besos precisos,
con palabras que agitan un alado silencio
y en tus labios dibujan su rúbrica callada.

Vuelvo a ti. Mi princesa. Mi alma exacta y lejana.
Como un barco olvidado a su puerto primero.
Como vuelve la voz deseosa a tus labios.
Como vuelve la luz a bañarse en tus ojos.

jueves, 4 de junio de 2009

Vientre negro del tiempo

Hundiste en el vientre
eterno y negro del tiempo
tu voz, que destellaba
como un cuchillo dulce;
erigiste desnuda
como espuma habitable ante mis ojos
tu cuerpo edificado.
Y el deseo encendido
temblaba por mi boca,
fantasma ebrio y oscuro.
A la cumbre exaltada de besarte,
al escarpado sueño de los dedos,
a la ferocidad cautiva de los sexos
me convoca esta noche
la ciega luz,
la reseca marea del recuerdo.

martes, 2 de junio de 2009

Bésame

Dame a probar la estrella que rebosa,
resplandor que te estalla en labio y sueño,
dame la espuma herida, alada ola,
la dulce niebla densa de besarte.

Pon desnudo el azar en sed de fuego,
a flor de oscura luz tu boca viva,
pon la muerte a dormir en la isla negra,
donde olvidan las bocas derribadas.

Y qué delicia tu voz cegada en besos,
qué desnudo tu amor, tu cuerpo claro,
qué palabra el silencio, pues me miras.

No deshagas mi voz, callada a tientas,
y que trepe este verso que te nombra,
y relumbre en tus labios mi deseo.