Te escribiré de nuevo
simplemente
una bandada densa de palabras,
que llenará tus ojos de camino,
de canto y ambición de primavera.
Todo estará en el vuelo
recogido,
como la luz que imprime en el espejo
la suavidad de un mundo imaginado.
Todo te sabrá a espacio
y a deseo,
y dejará en tu boca un nido dulce
de silencio y memoria rebrotada.
Te escribiré de nuevo,
amada mía,
porque mi voz te alcance aladamente,
embriagadoramente, eternamente.
miércoles, 26 de agosto de 2009
Te escribiré de nuevo
domingo, 16 de agosto de 2009
Busco el olor
Busco el olor,
sí, el olor obediente y suave
de tus senos impacientes,
y el roce
humilde y vivo de tu labio,
la reverencia
hospitalaria de tus párpados,
la delicada
orfandad luego de la luz,
cuando mi boca
los sella, oscura y tibiamente.
Siento enseguida
tus manos, navegantes
sobre mi cuerpo en oleaje,
y el espacio
desnudo de palabra,
y la muerte
dormida, como un ala
que, de pronto,
agita su destreza,
la espada dulce que en tu boca
al fin se moja de gemidos
cuando llenas
de tiempo húmedo el deseo
mordido como un fruto.
martes, 4 de agosto de 2009
Sendero de mis labios
Tu boca sabe, amada, a hierro y vida
y trae encadenado a mi memoria
el aliento cautivo
de las bocas que amaste hasta mi boca.
Por tu piel se reaviva
el fuego prisionero
que ajenas manos te prendieron
en tus senos rotundos,
desbordantes de luz palpable y tensa.
En tu vientre me sacias de blancura
y deseo y renacen las primicias
de la dulce espesura de la muerte.
Y en tu sexo --fuerte y áspero vino--
se vuelve a derramar
gozosamente
la niebla densa
de racimos de estrellas fugitivas.
lunes, 3 de agosto de 2009
Infectado de ti
Siento la boca dormida, como un nido
vacío, como un vaso
sucio y sediento. Y una marea
de tinta espesa y codiciosa
moja todo el papel de auroras muertas,
de recuerdos bastardos y negruzcos.
Y me infecta tu amor, como una larva
que fermenta en su ciega podredumbre.
Quiero beber de nuevo
la muerte ávidamente de tus labios,
la eternidad de hierro del olvido,
el agua oscura de tu sexo
tibio y sedoso.
miércoles, 29 de julio de 2009
La fatiga dulce de decirte
Voy a dejar tu amor, como una herida,
escrito en la república del viento,
en las lagunas negras de la muerte,
en la tierra fecunda de tu ausencia.
Voy a sembrar tus labios en cien labios,
tus ojos en mil ojos, porque beban
tu luz y tantos besos, desbordados
en la voz labradora de quererte.
Qué azulada la sed de tanto amarte
me llega por las venas lentamente
a la morada triste del latido.
Y qué roja, del pálpito a la boca,
se desboca en el surco y la palabra,
en la fatiga dulce de decirte.
miércoles, 22 de julio de 2009
Llegeix-me en veu alta
¿Hi posaràs només, amor,
l'embolcall llis i tebi del silenci
per sobre d'aquests mots
mentre espurnegen els teus ulls
encuriosits per les petjades de les lletres
sobre la freda neu lluent de la pantalla?
¡Fóra tan dolç que dels teus llavis
plogués llur so, fecund i sorollós,
tal la munió d'estels que claven
els crits d'agulles lluminoses
a la pell fosca de la nit callada!
Escric i les paraules, dòcils,
estenen la petita nuesa dels seus cossos;
sembla que sentin tremoloses
desig per la carícia humida
dins la teva boca. O quin deler
d'amar-te! Tanmateix sia ara d'amagat
darrere del mutisme d'aquests mots,
encara no nascuts, no humitejats
pel plor feliç i dolç que el teu petó profund
va fondre vivament dins meu per sempre més,
el primer cop, aquell matí de foc,
de triomf, que vas venir per fi, recorda, sí,
fins l'escalfor curosa dels meus llavis.
miércoles, 15 de julio de 2009
Incienso
Este silencio se consume
quemando lentamente.
De su incienso se eleva
poco a poco una danza de perfume
que impregna el aire seco.
Voluptuosamente,
el humo esculpe: tu cadera
que gira, tus senos
lentamente, dulcemente,
bebidos por mis labios.
Y qué abrupto y hermoso
que finalmente
inunden el espacio
los gemidos que estallan,
y aprietes en mis manos
todos los sueños que apuramos
como un vino esperado
por tanta sed de amarnos,
cuerpo a cuerpo.
Este silencio y esta sombra.
Esta memoria llena y pura. Limpia
como un altar.
Como una nube
de luz y de deseo.
jueves, 9 de julio de 2009
Plegaria de discípulo
Ah, tu boca, palacio de la hondura,
reino de la humedad dulce y precisa,
no sé negarte con palabras negras
pues la luz de besarte me desborda.
Pon de nuevo en mis labios el silencio
incendiado de golpe en tu saliva,
fuego griego de menta naufragada,
niebla densa de llama y de gemido.
Por el oscuro torso de la noche
trepa la sombra y busco traicionarte
con un beso de sal en la mejilla.
Pero grito tu nombre y calla el gallo,
y voy preso al calvario de abrazarte,
de morir en la cruz de tu memoria.
martes, 16 de junio de 2009
Dentro de mí, tu voz
Dentro de mí tu voz
extiende su eco.
Dentro de mí,
todo es espacio,
para su vuelo.
Dentro de mí, tu voz
a menudo, mi amada,
calla a destiempo.
Trenza secreta
de palabras de cielo
que me iluminan
todo el silencio.
Y aún no despierto.
Y está tu voz
dentro de mí,
dentro, mi amor,
como tu cuerpo.
jueves, 11 de junio de 2009
Amor de tu cuerpo
Eres sombra y cristal en promesa desnuda,
eres sal y silencio, manos de luz hundida.
Te rebosa la noche
cobijada en tu cuerpo
por los ojos oscuros sus cumbres de estrella.
Soy espuma de ausencia,
voy a sembrar mi voz hecha de espada,
a excavar la oscuridad sencilla y dócil,
a poblar tu deseo de caricias metálicas,
de voces que te usurpen
los recuerdos callados.
Pondré en tu piel amarga
un incendio de dátiles,
una canción de luz envenenada,
un tálamo cautivo de besos escarpados.
Doce puertas de agua, doce lenguas de fuego
nimban el paraíso de tu sexo invadido.
Y en tus senos la muerte lentamente
se deshoja de su ciencia
como un árbol maldito. El tiempo vivo
erige su final en las rosas
dulces de tus pezones. Oh mi amada,
de cuevas de leones, de azucenas,
de sevicias de diosas exaltadas,
eres la luz que derramas en mis labios,
el orgullo perenne de tus besos oscuros.